El alcalde exige a la Junta que concierte las plazas de la Residencia La Milagrosa para rentas bajas

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El alcalde, Juan Carlos Ruiz Boix, ha exigido a la Junta de Andalucía que concierte las 40 plazas de la Residencia de la Fundación La Milagrosa, en San Enrique, para evitar que se convierta en una residencia privada, como viene ocurriendo en los dos últimos años, ya que el coste de la plaza se ha elevado hasta 1.800 euros al mes. El primer edil ha recordado que el Ayuntamiento ha planteado esta demanda varias veces, y que las instalaciones cumplen todos los requisitos que marca la Consejería de Igualdad y Políticas Sociales.

Ruiz Boix ha apuntado que, a pesar de no tener la competencia sobre residencias de mayores, San Roque es de los pocos municipios de entre 20.000 y 50.000 habitantes donde el Ayuntamiento tiene la titularidad de una, la de San Roque Casco, de 50 plazas. Señaló que, sin embargo, no son suficientes para la demanda existente en el municipio, y se cuenta con una lista de espera de más de medio centenar de solicitudes.

“La crisis ha hecho que desaparezcan muchos patronos, que algunos no puedan atender sus obligaciones económicas con estos abuelos. En los últimos años estamos viendo que esta residencia se está privatizando. Antes podían entrar abuelos y abuelas con dificultades económicas, que pagaban una cuantía pequeña en comparación con las exigencias de las residencias privadas. Habitualmente se exigía el 80% de la pensión de la persona usuaria, pero en la actualidad no se valora la pensión, sino que hay que pagar 1.800 euros por mantener al abuelo o abuela en la residencia”.

El alcalde exige al Gobierno presidido por Juanma Moreno, a la Consejería de Políticas Sociales y al director general Pedro Mancha “que atiendan nuestra petición cuanto antes. No podemos permitir que únicamente puedan entrar en esas cuarenta plazas las personas con ingresos económicos altos, y no las que tienen menos ingresos a pesar de padecer la misma problemática porque no pueden pagar esos más de 1.800 euros”.

Esta residencia, lamentó el primer edil, “no cuenta con apoyo autonómico”, lo que en su opinión supone “una discriminación clara a personas con menos recursos, y se está potenciando su uso para personas de alto poder adquisitivo, lo que no era la idea ni del Ayuntamiento ni de los patronos y Enrique Zóbel, sino más bien todo lo contrario”, concluyó.